Los vientos del Mediterráneo

[Términos navales] III

Seguro que más de una vez has utilizado o te has preguntado qué es aquello de tramontana, lebeche o gregal. Hoy queremos aproximarnos a los nombres de las corrientes que forman la rosa de los vientos Mediterránea, así que en lugar de tratar los 32 rumbos que la componen, nos fijaremos en los ocho vientos más característicos. Pero nos gusta empezar por el principio, así que coge una taza de algo calentito – que ya va haciendo frío – y veamos detenidamente qué es un viento:

Nombres de vientosreescalado

Viento: Corriente de aire producida por causas naturales, unas constantes y otras variables. El viento se considera, básicamente, bajo dos aspectos, que son su Dirección y su Fuerza. La dirección puede contemplarse según el angulo que forma con la proa del buque, o con arreglo al punto geográfico o rumbo de donde sopla. Este último aspecto, con designaciones basadas en referencias terrestres, que tienen su origen en los nombres romanos de los vientos, es una característica destacada de la lengua marinera mediterránea. En cuanto a la fuerza o intensidad del viento, existían numerosas denominaciones, muchas sinónimas, sin que hubiese una escala definida de nombres.

Como vemos, los nombres de vientos que queremos tratar hoy están basados en la dirección desde la que sopla el viento, así que continuaremos viendo uno a uno empezando por el norte y siguiendo en el sentido de las agujas del reloj. Para hacer las descripciones más intuitivas, aquí os dejamos nuestra particular rosa de los vientos:

Rosa de los vientos de MediPiratas que muestra los ocho principales vientos Mediterráneos.
Rosa de los vientos de MediPiratas que muestra los ocho principales vientos Mediterráneos.

Tramontana: 1. El rumbo o viento Norte en el Mediterráneo. 2. La estrella Polar.

Como curiosidad sobre este viento, añadir que la expresión perder la tramontana quería decir antiguamente que los navegantes habían perdido de vista la Estrella Polar, mientras que hoy en día se asocia a perder la razón. Asimismo, la RAE nos recuerda que algo tramontano está situado al otro lado de los montes…o al norte. La explicación de todo ello podemos encontrarla en que tramontana deriva del latín transmontanus, y aunque ignoramos a que montanus hacían explícita referencia nuestros amigos romanos, podemos imaginarnos que la cordillera de los Alpes, sita al norte de la Península Itálica – aquí la podéis ver – tendría algo que ver. Continuemos con el gregal:

Gregal: Griego. Buscamos griego y encontramos en su segunda acepción: Nombre que se le da en el Mediterráneo al viento nordeste. 

De nuevo la percepción latina del Mediterráneo nos da pistas sobre su origen, puesto que gregal deriva de graegalis, que literalmente viene a significar de Grecia. Y nos acogemos a la RAE una segunda vez para ampliar algo la definición de gregalViento que viene de entre levante y tramontana, según la división que de la rosa náutica se usa en el Mediterráneo. Y ya que la RAE nos lo propone, continuaremos con el levante:

Levante: 4. Nombre que se da en el Mediterráneo al viento y rumbo Este. En las rosas de los vientos de las cartas y agujas náuticas, venia indicado por una cruz griega, por ser la dirección de Jersualén.

Además de para designar el viento y el rumbo este, desde la Península todo el Mediterráneo se encuentra al este, por lo que multitud de hechos, objetos y personas han sido designados tradicionalmente con la voz levante por su procedencia mediterránea; como los soldados turcos de galeras o los corsarios.

Jaloque: Nombre mediterráneo del viento sudeste o sureste. También se conocía como siroco, así que buscamos su definición: Viento del SE. Otro nombre que se daba al jaloque. 

La verdad es que este viento tiene nombre propio en multitud de regiones mediterráneas, aunque casi todos ellos relacionados. Para encontrar la relación entre jaloque y siroco debemos recurrir al catalán, ya que el jaloque es bastante similar al xaloc en esta lengua, lo cual se parece ya algo más al scirocco italiano. También se conoce como ghibli en Libia, quizás relacionado con la posición de La Meca, ya que en árabe significa “procedente de la Quibla”. Además de estos, está el marin en Francia – dada su posición, el mar Mediterráneo queda justo al sureste -, el xlokk en Malta, y el sirokos en Grecia. Para terminar con tanta filología, no podíamos menos que atender a la teoría etimológica que presenta la RAE en su entrada de jaloque: Quizá del cat[alán] xaloc, este del ár[abe] hisp[ánico] šaláwq, viento de la marina, este del lat[ín] salum, agitación del mar, y este del gr[iego] σάλος, temblor, agitación.

Como última curiosidad de hasta qué punto este viento es significativo en la vida cotidiana europea, añadimos que dos conocidas marcas de automóviles emplean dos voces distintas del mismo en la denominación de un modelo suyo: Maserati Ghibli y Volkswagen Scirocco. No, no nos pagan nada por la impresionante publicidad que les brindamos desde el blog.

Y con esto hemos llegado al rumbo sur:

Mediodía: En el Mediterráneo, el viento y rumbo sur. 

Si pretendemos ampliar en el DRAE esta definición, nos encontraremos con que la voz mediodía tan sólo contiene referencias al sur, pero ninguna al rumbo o al viento. Como apunte, en el levante peninsular y en las Baleares, es conocido como Migjorn.

¿¿Qué mejor imagen para ilustrar los vientos que Elcano navegando con sus cuatro imponentes mástiles rodeado de pequeñas embarcaciones de vela? Espectacular.
¿Qué mejor imagen para ilustrar los vientos que Elcano navegando con sus cuatro imponentes mástiles rodeado de pequeñas embarcaciones de vela? Espectacular. (Pinchar en la imagen para ampliar).

Lebeche: El viento del suroeste en el Mediterráneo. 

La RAE nos cuenta que deriva el árabe labác, y este del latín, Lybice, teniendo su origen en la dirección del viento, puesto que para los habitantes del Lacio, Libia se encontraba al suroeste. Si buscamos en la entrada garbino – como también es conocido este viento – en el Diccionario español de la lengua franca, volvemos a observar una referencia a su procedencia: Viento del suroeste. Lo mismo que lebeche o áfrico. Y esta fuente trae consigo que su llegada sea anticipada por el movimiento de masas de aire cálidas y secas que se ven desde el horizonte y se hacen notar previamente en forma de calima.

Poniente: Denominación propia del punto geográfico, rumbo y viento Oeste, en el Mediterráneo. 

Es notable que sus características en la vertiente mediterránea de la Península Ibérica son diametralmente opuestas a las que comporta en la atlántica, puesto que en Valencia o Murcia, por ejemplo, se trata de un viento eminentemente seco y cálido; mientras que Galicia es responsable de grandes borrascas, a menudo interceptadas por su relieve.

Y el poniente nos ha llevado rápidamente hasta el último viento que trataremos hoy, el maestro:

Maestro: Nombre que se daba en el Mediterráneo al viento que venía del Noroeste. Maestral, mistral.

Su origen, según la RAE, se encuentra en el provenzal mistral, siendo este un viento de carácter violento y seco, puesto que alcanza velocidades de 100 km/h y, en ocasiones, bastante superiores. Estas rachas vienen dadas por ser un viento proveniente de regiones polares, donde al ascender la presión el aire tiende a moverse hacia las bajas presiones del Mediterráneo. En su paso por los Pirineos, Alpes y Macizo Central Francés se ve obstaculizado, por lo que al colarse entre los valles de las montañas aumenta más aún su velocidad. Dada su procedencia noroeste, afecta principalmente al Mediterráneo Occidental, área en la que es temido en la mar por sus violentas características.

Hasta aquí llegamos hoy con los ocho principales rumbos de la Rosa de los Vientos Mediterránea, quedando para otro día el detalle de los 24 restantes, puesto que se ordenan todos en función de los tratados aquí.

¡Espera, espera, no arríes la bandera! 

Cierto, hemos mencionado que existen multitud de denominaciones según la intensidad de los vientos y no los hemos tratado. No nos olvidamos de ello, pero, ¿de verdad estabais dispuestos a leer más? Esta ha sido de largo la entrada más extensa del blog, así que el próximo lunes de Términos Navales estará dedicado a ellos. Que tengáis una agradable semana y os vaya todo viento en popa.

Editado: aquí tenéis la entrada sobre la intensidad de los vientos.


Diccionarios utilizados:

  • FONDEVILA SILVA, Pedro. Diccionario español de la lengua franca mediterránea, Murcia: Fundación séneca – Agencia de Ciencia y Tecnología de la Región de Murcia, 2011.
  • DRAE, Diccionario de la lengua española, Real Academia de la Lengua Española [recurso en línea, consultado el 01/11/2014, disponible en DRAE].

Nota: todas las entradas de diccionario que no lo indiquen expresamente son parte del Diccionario español de la lengua franca marinera mediterránea del CN Pedro Fondevila Silva, que podéis encontrar aquí. Se trata de una obra digna de admirar y que resulta magnífica para comprender cualquier aspecto marítimo del Mediterráneo.

 

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4 comentarios sobre “Los vientos del Mediterráneo

  1. Agradeceros los ratos tan buenos que me hacéis pasar con vuestras publicaciones aún entendiendo que todos estos nombres de vientos, Brisas, aspectos de la mar, … Como realmente se aprenden de forma permanente es cuando te las han hecho pasar crudas o te han proporcionado una navegación plácida.

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