¡Vikingos en África! (Pasando por Sevilla)

los-vikingos-vistos-en-el-tapiz-de-bayeux

La segunda gran flota de naves de guerra vikingas – recordemos que habían pasado por Euskadi –, junto con algunas otras de apoyo, que asoló tierras de la Península Ibérica lo haría en 844. Esta viajó hacia el sur por la Bahía de Vizcaya y, siguiendo la costa norte de la península, hasta Galicia. La primera visita sería a Gijón, el 1 de agosto de 844. Unos días después, sin perder demasiado el tiempo, se hallaban en las cercanías del faro de Hércules – por aquel entonces Farum Brigantium –; a menos de tres kilómetros de lo que entonces era La Coruña. En este caso, nuestros norteños amigos no tuvieron tanta suerte como en Gijón, puesto que el rey asturiano Ramiro estaba en la ciudad, por lo que pudo defenderla. Fueron expulsados de la zona, pero pudieron huir con algunos víveres y esclavos, tras haber devastado todo lo que pudieron extramuros.

Casco nórdico. Sí, no lleva cuernos. Fuente: espanaeterna.blogspot.no
Casco nórdico. Sí, no lleva cuernos. Fuente: espanaeterna.blogspot.no

Tan sólo 19 días después de haber atacado Gijón, 54 naves de guerra vikingas aparecían en el horizonte lisboeta. En lugar de atacar directamente, decidieron acamapar en las afueras de la ciudad, con tal de preparar correctamente el asedio. Lo intentaron durante 13 días, pero no podemos asegurar con certeza que lograran entrar, puesto que algunas fuentes así lo afirman mientras que otras lo niegan. Lo que sí que se puede certificar es que pocos días después saqueaban y quemaban Cádiz, a la que no tuvieron demasiado problema en acceder gracias al poco calado de sus embarcaciones y los rápidos desembarcos que permitían realizar.

Vikingos desembarcando.
Vikingos desembarcando en una representación algo fantástica

En este punto, los líderes de la expidición debían imaginar que la Península Ibérica era un camino de rosas para el saqueo, puesto que decidieron separar su flota en dos. Henchida de orgullo, el grueso de la misma ascendió el Guadalquivir en búsqueda de Sevilla, mientras que una pequeña fracción se dirigía hacia el Estrecho de Gibraltar. Tras una pequeña escaramuza en Medina Sidonia, las puntiagudas naves construidas en los rincones más norteños de Europa alcanzaban África.

Aspecto de la costa norte marroquí (entre Tetuán y Chauen). Fuente:
Aspecto de la costa norte marroquí (entre Tetuán y Chauen). Fuente: aixaelmataoui.blogspot.no

Probablemente a bordo hubiese vikingos irlandeses, hebridenses, o daneses; pero no es descabellado imaginar que una parte de los mismos fueran nacidos en lo que hoy es Noruega. ¿Os imagináis lo que debía pensar un agricultor – convertido en vikingo al empuñar las armas en estas expediciones – nacido en Møre al llegar a lo que hoy es Asilah? Debía ser extraordinariamente exótico contemplar esas playas estando acostumbrado a los nevados, montañosos y laberínticos fiordos.

Unos vikingos un tanto modelos. Fuente: legadohistoria.blogspot.no
Unos vikingos un tanto modelos. Fuente: legadohistoria.blogspot.no

Dejando de lado la imaginación, lo cierto es que desembarcaron en esta zona una carga de mijo que habían adquirido en sus anteriores “intercambios”. Este hecho ha mantenido en vilo a ciertos historiadores, puesto que podría haber supuesto una garantía para que se les permitiera cruzar el Estrecho, pero también el establecimiento de un pequeño puesto avanzado, por si las cosas iban en el Mediterráneo. Tras esta pequeña expedición, las naves que se habían separado volvieron con el grueso de la flota al Guadalquivir.

Impresionante fotografía de la esembocadura del Guadalquivir. Fuente: sevilla-insolita.blogspot.com
Impresionante fotografía de la desembocadura del Guadalquivir. Fuente: sevilla-insolita.blogspot.com

A finales de septiembre, la cabeza de la expedición, compuesta por alrededor de dos millares de guerreros, llegó a Isla Menor, donde prepararon una base y adquirieron caballos y provisiones. Además, algunos pequeños grupos continuaron hacia el norte en misión de reconocimiento y pillaje, siendo Coria del Río y Tablada las primeras poblaciones en sufrirlo.

Escudo de Coria del Río, en el que se aprecia su vinculación al mar (aunque la embarcación representada parece asemejarse a las bajomedievales, lejanas en el tiempo a las vikingas. Fuente: Wikipedia.
Escudo de Coria del Río, en el que se aprecia su vinculación al mar (aunque la embarcación representada parece asemejarse a las bajomedievales, lejanas en el tiempo a las vikingas). Fuente: Wikipedia

La llegada a Sevilla no había sido tan rápida como a Lisboa, puesto que precisamente en esta última ciudad habían permanecido cerca de dos semanas, por lo que la presencia vikinga en la costa oeste de la Península era conocida. Así, el emir Abderramán II había comenzado en vano los preparativos para formar un cuerpo con el que defenderse. En vano puesto que al advenimiento vikingo, este cuerpo se hallaba todavía lejos de Sevilla. De esta forma, no les fue difícil penetrar en la ciudad y saquearla durante una semana y, como buenos “al-Madjus”, quemar buena parte de sus edificios.

"Drakkar at night", de Joao Machay.
“Drakkar at night”, de Joao Machay.

Tras la espiral de saqueo – de la que obtuvieron futuros esclavos así como seda y otros bienes de lujo – fueron perseguidos por las tropas de Abderramán II, que causaron unas 70 bajas en una primera escaramuza, para finalmente derrotarles en batalla en las cercanías de Tablada. Tras 42 días en la zona, alrededor de medio millar de guerreros nórdicos fueron enviados con sus dioses en las cercanías de Morón. Eso sí, 200 de ellos lo harían sin cabeza, puesto que el emir mandó cortárselas.

Estatua a Abderramán II en Murcia. Fuente: murciadescalza.blogspot.com
Estatua a Abderramán II en Murcia. Fuente: murciadescalza.blogspot.com

Los vikingos aprendieron entonces que las tierras de Al-Ándalus podían encontrarse fieramente defendidas, puesto que además, tras la “visita” nórdica, el emir mandó edificar unas atarazanas en Sevilla en las que construir una flota con la que defender el Guadalquivir. Es muy probable que en la construcción de las nuevas naves participaran algunos vikingos que habían sido dejados atrás en la precipitada huída, de los que las fuentes nos dicen que se convirtieron al islam y se asentaron como productores de queso en Isla Menor. Sí, no está de más recordar que la gran mayoría de estos fieros guerreros eran amables campesinos en sus lugares de origen.

Tanto mujeres como hombres podían labrar la tierra y convertirse en vikingos si embarcaban para realizar razzias. Fotograma de la serie "Vikings" (HBO)
Tanto mujeres como hombres podían labrar la tierra y convertirse en vikingos si embarcaban para realizar razzias. Fotograma de la serie “Vikings” (HBO)

De esta forma, la teoría que sustenta que su primera visita a Marruecos fue para establecer un campamento “de seguridad” cobra fuerza, puesto que tras la derrota, las naves nórdicas se aprestaron en volver a por los vívires aquí dejados. Con ellos, volvieron a las andadas en las cercanías de Huelva y la desembocadura del Guadiana, donde saquearon Niebla; para posteriormente continuar en Ossonoba, Faro y Almada, en la orilla opuesta a Lisboa en el Mar de la Paja – la desembocadura del Tajo. Finalizado el otoño, parece bastante probable que pasaran el invierno en la costa suroeste de lo que hoy es Portugal, puesto que no hay más noticias de esta flota hasta 845, cuando atacaron Burdeos.

Embarcación vikinga. Fotograma de la serie "Vikings" (HBO).
Embarcación vikinga. Fotograma de la serie “Vikings” (HBO).

Sólo 30 de las embarcaciones que habían salido el año anterior regresaron a Noirmoutier, cargadas hasta los topes de plata, esclavos, vino, seda y grandes historias, eso sí. A pesar de ello, parece seguro que las grandes pérdidas sufridas influyeron en los 15 años que tardaría en tomar parte la siguiente incursión vikinga en Al-Ándalus.


Bibliografía

HJARDAR, K. y VIKE, V. Vikinger i krig. Oslo: Spartacus Forlag, 2011.

SCHEEN, R. VIking raids on the spanish península. Militaria. Revista de Cultura militar, nº8 (1996). pp.67-89

Anuncios

6 comentarios sobre “¡Vikingos en África! (Pasando por Sevilla)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s